Mejor sin mi.
Quisiera encontrar una respuesta a todas las preguntas que me mantienen despierta por las noches? Esas preguntas que no dejan de atormentarme, que poco a poco secan mi alma y desangran mi espíritu.
Prometiste que nunca me harías daño, o por lo menos no más de que ya me habías causado y yo ciega, totalmente cegada volé hacia ti como una polilla a la luz, encontrando, igual que ellas la misma muerte despiadada: el olvido.
Quisiera saber como te despertaste una mañana conmigo en tus brazos y decidiste que ya no querías quererme? Como dejaste marchitar todo por lo que había luchado.... y he aquí el error. La lucha fue mía; me doy cuenta que la única que luchó todo el tiempo fui yo. Yo luché por ti como si se fuera la vida en ello, porque eso eras. Eso fuiste. Le habías dado luz a mi vida y ahora me la quitas de nuevo.
Te dije entre los miles de mensajes que ignoraste, te dije que no quería perderte una segunda vez, está claro que nunca te perdí porque nunca fuiste mío. Y lo intenté, lo intenté con todas mis fuerzas, intenté darte y ser lo que necesitabas. Y aún así, te levantaste esa mañana sin un ápice de duda dijiste que estarías mejor sin mí.
Lo mas cruel que pudiste hacerme fue besarme antes de irte, decirme que me amabas y aún así cerrar la puerta. La determinación con la que borraste nuestra historia es aterradora, te llevaste la luz. Ahora estas paredes se sienten enormes sin tu presencia, mis días son fríos sin tu calor y mis noches son eternas al no encontrarte a mi lado.
Te confieso que yo sabía que esto pasaría, yo sabía que esto, el quererte era un suicidio, sin embargo, quise burlar a la muerte pero finalmente me encontró.
Te ofrecí mi mano, te ofrecí mi hombro, te ofrecí mi consuelo y volviste a despreciarlos.
Sigo sin entender que fue lo que pasó, rebobino todas nuestras conversaciones buscando detalles que tal vez pasé por alto, algo que pueda arrojar algo de luz al hecho de que decidiste que ya lo nuestro no te servía. Y te fuiste, durante esta época tan dura dejándome abandonada y rota.
Estuve contigo cuando no tuviste a mas nadie, curé tus heridas, velé por tus sueños y me pagas con tu indiferencia.
Habíamos construido un hogar, un mundo que era de los dos, con que sentido? Poco te importó cuando comenzaste a derrumbarlo. Me dijiste que te sentías "ahogado". Ahogado de qué, exactamente porque tenías todo lo que querías. Sé que también dar mucho amor es nocivo.
Si pudiera volver a ese 13 de septiembre, mi respuesta a tu pregunta hubiera sido un rotundo NO. Porque las personas no cambian y menos por amor. Porque tú nunca me amaste, solo amaste la ilusión de estar con alguien. Porque irremediablemente ibas a volver a romper mi corazón.
Te pienso las 24 horas al día, incluso durante las pocas horas de sueño, estás ahí, siempre lejos, incalcanzable. Siempre alejándote de mí. Yo siento que muero, que poco a poco se va marchitando todo lo bonito que fingiste construir conmigo. He pedido mil y un deseos a todos los dioses que conozco y hasta me he inventado algunos, les ruego que te devuelvan a mis brazos, que vuelvas a casa, que traigas tus almohadas, tus olores, tus malgenios, que lo traigan todo y vuelvan a unir todas las piezas de mi espíritu destrozado.
Sin embargo tú estás mejor que nunca. No parece afectar sino que, al contrario, parece que la que estorbaba en tu vida era yo.
Te volví a pedir que habláramos y volviste a ignorarme. Cuántas veces no acudí a ti corriendo cuando me necesitabas? Dónde queda todo lo que te entregué? Tirado a la basura como las miles de notas que dejaba en tus desayunos. Tirado a la basura como los recuerdos escondidos en las sábanas. Tirado a la basura como el amor que te profesé.
Y el dolor... no me hagas hablar del dolor. Porque no se asemeja a nada vivido antes. Dolor de llegar a casa y encontrarla vacía, dolor a media noche cuando volteo buscando tu cuerpo y solo encuentro frío. Dolor de no poder compartirte mi dia, de no sorprenderte con tus comidas favoritas, dolor de no compartir contigo algo tan simple como una ducha.
Explícame cuando, en qué momento decidiste que estabas mejor sin mí.
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